imcandorra.indymedia.organdorra / la seu  d'urgell indymedia
About Us Contact Us Subscribe Calendar Publish
white themeblack themered themetheme help


cartes
Règim Bush



Civilització digital (comunitat en 3D)
Civilització digital




Xarxa informativa Independent

Andorra publicacions
monde-diplomatique.ad
attac andorra
republicavirtual.org
Comunitats
GironaVirtual.com
FCbarcelona3D.com
space2024.com (Foro)

Web TV i projectes amics
webcasters TV
CortosTV.com
IECI TV
Papafrita.com
Armstrong
Cronica







printable version - email this article

LA NATURALEZA NO ES MUDA
by Eduardo Galeano Tuesday, Apr. 22, 2008 at 6:13 PM

\

La naturaleza no es muda


Eduardo Galeano
Brecha


El mundo pinta naturalezas muertas, sucumben los bosques naturales, se derriten los polos, el aire se hace irrespirable y el agua intomable, se plastifican las flores y la comida, y el cielo y la tierra se vuelven locos de remate.

Y mientras todo esto ocurre, un país latinoamericano, Ecuador, está discutiendo una nueva Constitución. Y en esa Constitución se abre la posibilidad de reconocer, por primera vez en la historia universal, los derechos de la naturaleza.

La naturaleza tiene mucho que decir, y ya va siendo hora de que nosotros, sus hijos, no sigamos haciéndonos los sordos. Y quizás hasta Dios escuche la llamada que suena desde este país andino, y agregue el undécimo mandamiento que se le había olvidado en las instrucciones que nos dio desde el monte Sinaí: “Amarás a la naturaleza, de la que formas parte”.


Un objeto que quiere ser sujeto
Durante miles de años, casi toda la gente tuvo el derecho de no tener derechos.

En los hechos, no son pocos los que siguen sin derechos, pero al menos se reconoce, ahora, el derecho de tenerlos; y eso es bastante más que un gesto de caridad de los amos del mundo para consuelo de sus siervos.

¿Y la naturaleza? En cierto modo, se podría decir, los derechos humanos abarcan a la naturaleza, porque ella no es una tarjeta postal para ser mirada desde afuera; pero bien sabe la naturaleza que hasta las mejores leyes humanas la tratan como objeto de propiedad, y nunca como sujeto de derecho.

Reducida a mera fuente de recursos naturales y buenos negocios, ella puede ser legalmente malherida, y hasta exterminada, sin que se escuchen sus quejas y sin que las normas jurídicas impidan la impunidad de sus criminales. A lo sumo, en el mejor de los casos, son las víctimas humanas quienes pueden exigir una indemnización más o menos simbólica, y eso siempre después de que el daño se ha hecho, pero las leyes no evitan ni detienen los atentados contra la tierra, el agua o el aire.

Suena raro, ¿no? Esto de que la naturaleza tenga derechos... Una locura. ¡Como si la naturaleza fuera persona! En cambio, suena de lo más normal que las grandes empresas de Estados Unidos disfruten de derechos humanos. En 1886, la Suprema Corte de Estados Unidos, modelo de la justicia universal, extendió los derechos humanos a las corporaciones privadas. La ley les reconoció los mismos derechos que a las personas, derecho a la vida, a la libre expresión, a la privacidad y a todo lo demás, como si las empresas respiraran. Más de 120 años han pasado y así sigue siendo. A nadie le llama la atención.


Gritos y susurros
Nada tiene de raro, ni de anormal, el proyecto que quiere incorporar los derechos de la naturaleza a la nueva Constitución de Ecuador.

Este país ha sufrido numerosas devastaciones a lo largo de su historia. Por citar un solo ejemplo, durante más de un cuarto de siglo, hasta 1992, la empresa petrolera Texaco vomitó impunemente 18 mil millones de galones de veneno sobre tierras, ríos y gentes. Una vez cumplida esta obra de beneficencia en la Amazonia ecuatoriana, la empresa nacida en Texas celebró matrimonio con la Standard Oil. Para entonces, la Standard Oil de Rockefeller había pasado a llamarse Chevron y estaba dirigida por Condoleezza Rice. Después un oleoducto trasladó a Condoleezza hasta la Casa Blanca, mientras la familia Chevron-Texaco continuaba contaminando el mundo.

Pero las heridas abiertas en el cuerpo de Ecuador por la Texaco y otras empresas no son la única fuente de inspiración de esta gran novedad jurídica que se intenta llevar adelante. Además, y no es lo de menos, la reivindicación de la naturaleza forma parte de un proceso de recuperación de las más antiguas tradiciones de Ecuador y de América toda. Se propone que el Estado reconozca y garantice el derecho a mantener y regenerar los ciclos vitales naturales, y no es por casualidad que la Asamblea Constituyente ha empezado por identificar sus objetivos de renacimiento nacional con el ideal de vida del sumak kausai. Eso significa, en lengua quichua, vida armoniosa: armonía entre nosotros y armonía con la naturaleza, que nos engendra, nos alimenta y nos abriga y que tiene vida propia, y valores propios, más allá de nosotros.

Esas tradiciones siguen milagrosamente vivas, a pesar de la pesada herencia del racismo que en Ecuador, como en toda América, continúa mutilando la realidad y la memoria. Y no son sólo el patrimonio de su numerosa población indígena, que supo perpetuarlas a lo largo de cinco siglos de prohibición y desprecio. Pertenecen a todo el país, y al mundo entero, estas voces del pasado que ayudan a adivinar otro futuro aposible.

Desde que la espada y la cruz desembarcaron en tierras americanas, la conquista europea castigó la adoración de la naturaleza, que era pecado de idolatría, con penas de azote, horca o fuego. La comunión entre la naturaleza y la gente, costumbre pagana, fue abolida en nombre de Dios y después en nombre de la civilización. En toda América, y en el mundo, seguimos pagando las consecuencias de ese divorcio obligatorio.




Envía esta noticia

add your comments


IMC Network: asheville www.indymedia.org africa: ambazonia canarias estrecho / madiaq kenya nigeria south africa canada: hamilton london, ontario maritimes montreal ontario ottawa quebec thunder bay vancouver victoria windsor winnipeg east asia: burma jakarta japan manila qc europe: alacant andorra antwerpen armenia athens austria barcelona belarus belgium belgrade bristol bulgaria croatia cyprus estrecho / madiaq euskal herria galiza germany grenoble hungary ireland istanbul italy la plana liege lille madrid malta marseille nantes napoli netherlands nice norway oost-vlaanderen paris/Île-de-france poland portugal romania russia saint-petersburg scotland sverige switzerland thessaloniki torun toscana toulouse ukraine united kingdom valencia latin america: argentina bolivia brasil chiapas chile chile sur colombia ecuador mexico peru puerto rico qollasuyu rosario santiago tijuana uruguay valparaiso venezuela oceania: adelaide aotearoa brisbane burma darwin jakarta manila melbourne perth qc sydney south asia: india mumbai united states: arizona arkansas atlanta austin baltimore big muddy binghamton boston buffalo charlottesville chicago cleveland colorado columbus danbury, ct dc hampton roads, va hawaii houston hudson mohawk idaho ithaca kansas city la madison maine miami michigan milwaukee minneapolis/st. paul new hampshire new jersey new mexico new orleans north carolina north texas nyc oklahoma omaha philadelphia pittsburgh portland richmond rochester rogue valley saint louis san diego san francisco san francisco bay area santa barbara santa cruz, ca seattle tallahassee-red hills tampa bay tennessee urbana-champaign utah vermont western mass worcester west asia: armenia beirut israel palestine process: fbi/legal updates mailing lists process & imc docs tech volunteer projects: print radio satellite tv video regions: oceania united states topics: biotech

© 2000-2003 Andorra / La Seu d'Urgell Independent Media Center. Tot el contingut es pot utilitzar lliurement per a fins no-comercials mentre l'autor no digui el contrari. Les opinions dels contribuients no ha de ser necessàriament compartida per Andorra/La Seu d'Urgell IMC.