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Una boda indecente y previsible
by MARCOS ROITMAN ROSENMANN
Saturday, May. 22, 2004 at 5:44 PM
La plebe, convidada de piedra en la unión de Letizia y Felipe
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Casarse por la Iglesia es un acto de fe religiosa. La ceremonia tiene un estricto protocolo. Todo se desarrolla de acuerdo con un plan. Se trata de una confirmación en la doctrina de Cristo y ante los ojos de un Dios omnipresente y todopoderoso. Pero, ¿qué ve Dios en la catedral y sus alrededores mientras Felipe y Letizia declaran su amor? Madrid está cercado por policías, militares, guardia civil y servicios de inteligencia, que patrullan calles y ejercen un control minucioso sobre paseantes y curiosos. El cierre de comercios y grandes superficies a petición de la casa real, con el fin de evitar dispersión en las fuerzas de seguridad, es asumido estoicamente. En contrapartida, las tiendas podrán abrir sus puertas el día en que Dios descansa y resarcirse de las pérdidas. Se trata de un apoyo desinteresado a la boda real. A una distancia prudente, kilómetros de por medio y fuera de peligro, sin temor a levantar el chiringuito por sorpresa ante el acoso de los agentes municipales, los vendedores ambulantes -la mayoría inmigrantes ilegales, marroquíes, latinos y asiáticos- han cambiado de rubro. Hoy se disputan los mejores puestos en calles y plazas ofreciendo a precios accesibles, casi de ganga, recuerdos del enlace. Cambian las camisetas del Real Madrid por caprichos para monárquicos convencidos o turistas de ocasión. Son llaveros, platos, ceniceros, banderas con los rostros de los novios, pañuelos, cirios, estampitas... Todo lo que Dios, en su misericordia, puede imaginar y los empresarios producir con fines crematísticos. Ellos son los beneficiados. Poco importa si los vendedores callejeros logran capitalizar el riesgo. Además, lo que no se venda hoy terminará arrinconado o bien se ofertará como premio de consolación en las ferias estivales de los pueblos de España. Por un tiempo sustituirán los tradicionales osos de peluche. Para los iluminados empresarios es la última oportunidad de lucrarse con la familia real, ya no quedan vástagos solteros. Habrá que esperar años para comercializar una boda con herederos al trono. (Ojalá se evite esta guisa y en cambio podamos celebrar el advenimiento de la tercera república, síntoma evidente de la llegada de otro tiempo democrático.) Mientras tanto, la catedral rebosa poder. Reyes y reinas, primeros ministros, jefes de Estado y de gobierno, miembros de la corte y demás invitados hacen acto de presencia. Vestidos para la ocasión, son contemplados por 259 cámaras ubicadas estratégicamente. Los periodistas acreditados sacan fotos y se dan un festín de famosos. Coches de lujo con choferes engalanados, prestos a cumplir su cometido, abren las puertas para el descenso de condes, duques, archiduques, infantes y cortesanos. Sin contratiempos y ordenadamente ocupan sus lugares asignados según rango y honores. Pocos son los elegidos. Nada ha cambiado en siglos de bodas reales. Las diferencias entre clases y estamentos no se disimulan. La movilidad social es un eufemismo. No hay lugar para el común. La catedral de la Almudena se convierte en una clase práctica de sociología del poder y de estructura social. Clero, militares, capital financiero e industrial, jueces y fiscales, aristocracia, cortesanos, burguesía monárquica, miembros del gobierno, presidentes autonómicos, todos presentes. Unos pocos rechazaron la invitación por decencia. Los republicanos de Cataluña, Izquierda Unida, el Partido Nacionalista Vasco y algún otro que se apuntó de última hora. Pero entre los asistentes a nadie escapa el lugar que ocupan en una jerarquizada escala social. En este alambicado casamiento, el poder se refleja según sea la órbita más cercana o lejana a la pareja real. Los últimos de la fila son conscientes de su suerte, están tocados por la vara real, su presencia tiene como objetivo mostrar el carácter bonachón de la corona. Tampoco faltan actores, cantantes, deportistas, intelectuales, gente variopinta cuyo éxito les hace merecer el favor real a pesar de recibir emolumentos a cambio de trabajo, categoría inapropiada para juzgar la actividad desarrollada por reyes y príncipes, ellos no se ganan la vida con el sudor de su frente. El erario público subvenciona sus gastos y presta atención a sus necesidades. Sin ir más lejos, esta boda supone cientos de millones de las antiguas pesetas a costa del sufrido contribuyente. Factura a la que hay que añadir otros gastos menores sin precisar. No olvidemos la movilización de tropas, el aparato logístico y el conjunto de regalos de ayuntamientos, comunidades autónomas y demás instituciones de la corona, cuyos representantes no han escatimado en gastos. Realmente indecente, cuando aun están presentes los atentados del 11 de marzo. Pero ello también esta previsto en la organización. Hay tiempo para recordarlos entre la multitud de actos complementarios. Así, la monarquía se amalgama en el dolor del pueblo. Nada se deja al azar. También la emisión de sellos y monedas de oro y plata para coleccionistas. Todo un detalle con el fin de inmortalizar tan fastuoso acontecimiento real. Cuando ''monseñor'' oficia la misa, los invitados, muchos de ellos, con los ceños cabizbajos y síntomas de aburrimiento, dejan escapar sus mentes y piensan en el festín: jamón ibérico, mariscos, carnes rojas, buenos vinos. La gula, ese pecado capital, hace acto de presencia a medida que avanzan las horas, es necesario ir cerrando la ceremonia religiosa. El sí de Letizia es comentado con sobriedad. El clímax se ha producido. Ahora queda el baño de multitudes. La salida y el recorrido oficial, acompañado del tradicional ¡¡vivan los novios!! La televisión pública, que lleva dos semanas con especiales dedicados a la boda, cubre el acontecimiento. Liberados del tedio de la misa, comienza el espectáculo. Los comentarios son más pedestres y hacen referencia a los zapatos, corbatas, camisas, pantalones, esmoquin, bolsos, sombreros y peinados lucidos por insignes invitados. Un tiempo más generoso es guardado para el vestido de la novia. No faltan especialistas en moda contratados ex profeso para intercalar, entre corte publicitario y corte publicitario, sus atinados comentarios sobre las últimas tendencias en modelos. El confite, la serpentina y demás parafernalia con que se agasajó el paseo nupcial será recogida con celeridad el mismo día. Los empleados de la limpieza, muchos de ellos con contratos basura y sobre explotados por empresas privadas, harán el trabajo. En Madrid, la resistencia y el rechazo de una parte cualitativamente significativa de la sociedad civil a conceder carácter de Estado a una ceremonia religiosa y privada será omitida. Con su pompa y boato evidenciará la falta de respeto a más de ocho millones de españoles, según Cáritas, que viven en condiciones de pobreza y extrema pobreza. Sin olvidar los sin papeles, emigrantes en condiciones de semi-esclavitud. Los novios deberían haber sido conscientes de esta realidad y haber decidido en bien de España celebrar una boda más apropiada para demostrar su compromiso con la democracia y la justicia social. Su renuncia a ello deja en evidencia que la monarquía no considera la democracia como una de sus cualidades. Parece ser que la democracia sí tiene en la forma republicana de estado una mayor posibilidad de existir. Quizás sea esta la reflexión que debemos realizar. ¡Viva la república!
www.jornada.unam.mx/2004/may04/040522/040n1con.php?origen=index.html&fly=1
Supera los 21 millones de euros, el costo del enlace real en España
by ARMANDO G. TEJEDA
Saturday, May. 22, 2004 at 5:47 PM
La mayor cantidad de dinero, invertido en seguridad, decoración y transmisión por tv. Para muchos es un cuento de hadas; para otros, la exaltación de los valores más retrógradas.
Surge movimiento anti-boda; anuncia para hoy manifestaciones pacíficas y conciertos.
Madrid, 21 de mayo. La "boda real" entre el príncipe Felipe y la periodista Letizia Ortiz se convertirá probablemente en un ejemplo del lujo, el derroche y la fastuosidad. El erario público español sufrirá un merma de envergadura para agasajar a los mil 400 invitados y, sobre todo, para exaltar a los novios y futuros reyes de España. Si bien no se han hecho públicas las cifras oficiales, el costo de la boda asciende a 21 millones 419 mil euros (más de 25 millones de dólares), que han aportado las diversas administraciones públicas implicadas: el Ejecutivo, el Ayuntamiento de Madrid y Patrimonio Nacional. El ingente gasto de recursos se debe a: retransmisión televisiva, 6 millones 600 mil euros; limpieza y restauración de edificios, 2 millones 980 mil euros; decoración de los espacios del recorrido, 5 millones de euros; alumbrado de calles y efectos especiales, 2 millones de euros; jardinería, 2 millones de euros; banquete, 250 mil euros; alojamiento de invitados, 400 mil euros; seguridad, un millón 200 mil euros; decoración de la Catedral de La Almudena, 240 mil euros; flores, 110 mil euros; pantallas exteriores gigantes, 31 mil 200 euros; traje de la novia, 6 mil euros; invitaciones, 36 mil euros; peluquería y maquillaje de invitados, 540 mil euros; transporte de invitados, 25 mil 800 euros. Pocas personas en España hablan de otra cosa. Hay quien lo vive con la intensidad de un niño al escuchar por primera vez un "cuento de hadas"; otros creen estar ante la grandilocuente "Boda Real", con mayúsculas, que confirme la perpetuación de la familia Borbón como la estirpe hegemónica en el Estado español; y, para algunos centenares de miles, estan únicamente ante "un carísimo espectáculo de exaltación de los valores más reaccionarios y retrógradas". Felipe de Borbón, príncipe de Asturias y heredero por "ley natural" a los cargos de jefe de Estado y rey de España, cumplirá este hoy con un requísito indispensable para la continuidad del modelo político de este país: su enlace matrimonial con la ex periodista y "plebeya", Letizia Ortiz, joven asturiana que hace sólo unas semanas era la presentadora adjunta de las noticias nocturnas del órgano público de Televisión Española (TVE), en las que compartía mesa con Alfredo Urdaci, polémico periodista que se convirtió en "símbolo" de la "manipulación informativa" del anterior gobierno del derechista José María Aznar, sobre todo a raíz de los brutales atentados del pasado 11 de marzo en Madrid. Tras la muerte del dictador Francisco Franco y la posterior "transición a la democracia", España adoptó como modelo político la monarquía parlamentaria, derivada del consenso de la mayoría de las formaciones políticas y del propio decreto que firmó hace más de 25 años el dictador español, en el que nombró como su sucesor a Juan Carlos I, hijo de Juan de Borbón y padre del príncipe Felipe. El actual monarca español es reconocido por historiadores, políticos y periodistas como un "actor esencial" de la difícil transición a la democracia de aquellos años, al convertirse en la figura que logró conciliar a la mayoría de los estamentos políticos y sociales de un país conmocionado por la caída del régimen franquista y la herida abierta de la Guerra Civil (1936-1939). Críticas al ''dispendio'' La "boda real" también ha despertado, por su dispendio y fastuosidad, un amplio movimiento popular "antiboda", surgido desde organizaciones sociales y políticas que rechazan con rotundidad el gasto excesivo de un "espectáculo". Su forma de expresar el rechazo al "empalago colectivo" por el "enlace" será a través de manifestaciones pacíficas, conciertos y una multitudinaria "comida republicana", en las que reclamarán la instauración de la tercera República española para ponerle fin a la dinastía de los Borbón. El persistente bombardeo informativo sobre el "histórico enlace", los problemas que ha provocado la celebración en el día a día de los madrileños y la histórica y persistente vocación republicana de centenares de miles de españoles se conviertieron en los principales argumentos del llamado "movimiento antiboda", que se ha extendido a toda la geografía española. El núcleo duro del movimiento "popular" está formado por comunistas, republicanos, feministas, ecologistas, asociaciones altermundistas e, incluso, falangistas de extrema derecha que siempre han rechazado el modelo político de monarquia parlamentaria. El rechazo a la celebración se debe, según explican, a que es "un atentado contra la soberanía popular , ya que lo que debiera ser un enlace civil entre dos ciudadanos se ha convertido en un grotesco, zafio y carísimo espectáculo de exaltación de los valores más reaccionarios" Los integrantes de este movimiento contra la boda llevaron a cabo hoy su primer acto de protesta, con un "pasacalle" en la céntrica Puerta de Sol donde denunciaron el "emparejamiento de parásitos", que culminará este sábado con una manifestación y una comida popular simultáneos a la boda. Además, pese a que la comunidad de Madrid no otorgó la autorización, el cantante vasco Fermín Muguruza ofrecerá un concierto en Rivas-VaciaMadrid, organizado por la Red Zapatista con la intensión de recaudar fondos para el movimiento indígena mexicano. El movimiento contra la boda explicó en un comunicado su visión sobre dicho acto: "Que nadie nos espere a quienes soportamos contratos humillantes y alquileres desorbitados. Que nadie nos espere a quienes perdemos el sueño a finales de mes, a quienes sufrimos las bombas de los señores de la guerra, las que asesinan en Irak o en Atocha. Que nadie nos espere porque somos otra cosa. Nada nos une con los parásitos cuya boda estamos obligados a pagar, nada nos une con esta ciudad militarizada y artificial que el poder está levantando para que nada ensucie el escaparate de un hermoso cuento de hadas. En el espectáculo de una felicidad ajena, no vivida más que como admiración por la que gozan quienes viven de nosotros, se nos ha reservado el papel de siempre, al que ya nos tienen acostumbrados: espectadores".
www.jornada.unam.mx/2004/may04/040522/08an2esp.php?origen=index.html&fly=1
Estrepitoso fracaso
by x
Saturday, May. 22, 2004 at 5:53 PM
pesar del festin que estos parasitos se han dado a nuestra costa, la gente comienza a despertar y los cielos envian lluvias. La boda fracasa. De los "cientos de miles" de personas que se esperaban, han llegado simplemente unos doscientos (y tirando por lo muy alto")
Jajajajajajajaj!! Donde estaban los "cientos de miles" que iban a ir???
La Razon Efe/Ep-Madrid. Cerca de 200 personas esperaban hoy al filo del mediodía la llegada de los novios frente a la madrileña estación de Atocha. La intensiva lluvia provocó que la presencia de público a esta hora de la mañana fuese muy escasa, aunque los ánimos sean de entusiasmo entre los pocos congregados. La confluencia de las calles Infanta Cristina y Ciudad de Barcelona, ofrecía esta mañana una imagen bastante desierta para ser uno de los puntos por donde pasará el cortejo nupcial. «Y encima reparten abanicos», dijo una señora ante la intensísima lluvia del lugar. Los dos centenares de personas congregadas se protegían bajo la marquesina de los autobuses situada frente a la ‘Caracola’ o cúpula de la estación de Atocha, mientras que efectivos de policía nacional, municipal y de los ejércitos de Tierra, Mar y Aire con uniforme de gala soportaban el lluvia a la intemperie y con el agua literalemente a los tobillos. En esta marquesina se congrega gente llegada de diversos puntos de España, como Pilar o Maite, de las localidades asturiana de Piedrablanca y Cangas de Narcea que llegaron esta mañana a Madrid junto a otras 800 personas tras ganar un concurso de un diario asturiano. Esta tarde estarán de vuelta en sus casas. Con ellas han llegado gaiteros, quienes desde la madrileña estación de Mendez Alvaro y antes de que comenzaran las precipitaciones, vinieron tocando hasta Atocha. A mediodía de hoy, estos músicos se resguardaban en el hall de la estación. Junto a los asturianos y bajo la estrecha marquesina había gente llegada de Alicante, como Vanesa, Jesús y Charo, madre, hija y novio que salieron de Alicante a las cinco de la mañana para no perderse el evento. «Esto, aunque lloviera y cayeran chuzos de punta, no nos lo íbamos a perder». Otros, como Mari Carmen y Vicente, de 73 años y vecinos de Atocha tampoco han querido perderse el evento y tras dejar la ceremonia grabándose en vídeo, se han venido a coger sitio. Lo mismo hicieron Marcela, boliviana, o Alexandra, de Ecuador. Marcela llava tres años en España y comenta que en su país no se hacen cosas de estas, mientras que Alexandra no se resiste y confiesa que ha vendio porque le gusta mucho el Príncipe. Los Príncipes de Asturias pasaron por el Bosque de los Ausentes, donde desde esta mañana hay una corona de flores depositada en su nombre con la inscripción «Felipe y Letizia, siempre en nuestra memoria». El Bosque de los ausentes, donde 192 cipreses y olivos recuerdan a las víctimas del atentado terrorista del pasado 11 de marzo, tiene un valor simbólico y es uno de los lugares donde menos público había, posiblemente porque es un espacio abierto en el que es difícil guarecerse de la lluvia. A estas horas, los madrileños aguardan el regreso de los Príncipes desde la Basílica de Atocha al Palacio Real, lugar escogido para celebrar el banquete.
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Y si dicen 200 es que no habia ni 100!!!
La boda ha sido un completo fracaso. No ya solo que se hayan reunido cuatro monos fanaticos sino que la prensa se las ha tenido que arreglar para que al sacar las fotos, parezca como que habia mas barullo. Jajajajajaj!! Que pazguatos!!!
Todavia no he visto ninguna foto en la que se vea los "millones" de personas que se anunciaban los ultimos dias que irian a la boda. Las fotos son, o de muy cerca, para que si hay 100 personas parezca mas (al rebosar el marco de la foto", o de muy lejos, para que los cuatro monos aparezcan difusos.
Por ejemplo, esta foto, se ve demasiado lejos para estimar si hay 100 o 200 personas, lo que mas abulta es el desfile en si mismo: http://estaticos.elmundo.es/elmundo/imagenes/2004/05/22/1085225379_0.jpg
A pesar de los esfuerzos del fotografo para exprimir lo mas posible los 100 monarquicuchos que han llegado (seguro que muchos de ellos eran amigos de Letizia), se nota que en este encuadre han entrado todos (donde estan los "desbordamientos" que iba a haber? Los cientos de miles de personas que se iban a movilizar?). Jajajajajajajaj!!! http://estaticos.elmundo.es/especiales/2004/04/espana/bodareal/22m_album
El publico consistia en abuelas que no tenian ninguna cosa mejor que hacer el sabado: http://estaticos.elmundo.es/especiales/2004/04/espana/bodareal/22m_album
Calles vacias http://estaticos.elmundo.es/especiales/2004/04/espana/bodareal/22m_album
Comentario de El Mundo a pie de foto: "Muchos asturianos se han trasladado a Madrid para ver la boda de su paisana" (si, ya veo, MILES!!!! jajajajajajaja!!!, y ademas fijo que estos eran amigas de la novia): http://estaticos.elmundo.es/especiales/2004/04/espana/bodareal/22m_album
Con esto nos hacemos una idea del nivel intelectual de los cuatro monos que han ido: http://estaticos.elmundo.es/especiales/2004/04/espana/bodareal/22m_album
La verdad habido mas manifestantes contra la boda que monarquicuchos en si. No, si todavia les habremos hecho un favor.
Por cierto, que los 18.000 policias que habia en la ciudad se han encargado de quitar a los manifestantes anti-boda todas las banderas republicanas que han podido, a sabiendas de que esto es ILEGAL. Han estado vaciando mochilas, requisando pegatinas republicanas, pancartas, etc etc. Los perros fieles hacen bien su trabajo. TVE emitia la boda en "falso directo", es decir, con un par de minutos de demora por si se veia algo que no gustase.
Vaya fracaso, parasitos y siervos de la corona!! Borbon, dimite! El pueblo no te admite!
VIVA LA REPUBLICA!!!!!!!
P.D: Extraido de la declaracion del Moviemiento Contra la Boda:
"Que nadie nos espere a quienes soportamos contratos humillantes y alquileres desorbitados. Que nadie nos espere a quienes perdemos el sueño a finales de mes, a quienes sufrimos las bombas de los señores de la guerra, las que asesinan en Irak o en Atocha. Que nadie nos espere porque somos otra cosa. Nada nos une con los parásitos cuya boda estamos obligados a pagar, nada nos une con esta ciudad militarizada y artificial que el poder está levantando para que nada ensucie el escaparate de un hermoso cuento de hadas. En el espectáculo de una felicidad ajena, no vivida más que como admiración por la que gozan quienes viven de nosotros, se nos ha reservado el papel de siempre, al que ya nos tienen acostumbrados: espectadores".
Para mas informacion sobre la Casa Real:
http://www.roboreal.net/ http://www.ppnuncamas.org/quien/juancarlos.htm http://www.rebelion.org/cultura/cara_rey260201.htmhttp://www.iespana.es/grads/golpe_estado.html
barcelona.indymedia.org
El Madrid nupcial
by M. J. de Larra
Saturday, May. 22, 2004 at 5:59 PM
Boda pasada por agua y acoso ciudadano: calles vacias, molestias, cacheos y despilfarro de millones en un malogrado cuento de adas. Todo un éxito de imagen.
Mientras unos ponían en escena de nuevo el rancio mito de Sissi Emperatriz en versión hispana, a otros no nos quedó más remedio que padecer sus efectos al acudir al trabajo.
El primer contratiempo, la obligación de dejar el coche en el quinto pimiento. Policias y vallas se encargaban de desviar la circulación a varios kilómetros del epicentro nupcial (Colón, Bilbao, San bernardo, Alberto aguilera, etc.). Pocos vehículos circulando y pocos también los transeuntes que caminaban por las calles. Controles en cada esquina, moritos enseñando papeles, coches en transito parados e inspeccionados, negritos caheados, carros de compra inspeccionados, bolsos, mochilas y maletas registrados; nada, nada escapaba a aquellas miradas uniformadas que convertían en "sospechoso" a cualquier ciudadano.
Aparcas como puedes, la verdad es que no resultó difícil, había huecos por todas partes. Ya llegas tarde al trabajo y nada te librará de la habitual bronca del jefe. Apuras el paso buscando una boca de metro boca de metro. Bajo la misma lluvia que en ese preciso momento aguaba el climax del espectáculo de exaltación monárquica y eclesial que se estaba celebrando en otro punto de la ciudad, te paran y te piden la documentación; despues te cachean y te repasan el cuerpo con un detector manual de metales que se vuelve loco al activarse con el manojo de llaves que te has olvidado de sacar del bolsillo.
No pasa nada, eres un "blanquito" , un ciudadano normal y se supone que ya estás advertido de las molestias, pero nadie te pide disculpas; sin mediar palabra, te dejan proseguir tu camino; mientras tanto maldices y despotricas para tus adentros pensando en la bronca que te espera al llegar al trabajo.
Mas caheos, más miradas, más mosqueos en los pasillos y vagones casi vacios de un metro que, afortunadamente, era gratuito. Para tus adentros piensas ¿Qué bueno sería esto del trasporte público gratuito? ¿Porqué no se le ocurrirá a algún político? seguro que muchos lo apoyaríamos, así se acabarían los atascos, los problemas de aparcamiento, los retrasos y el aire estaría menos contaminado. Bueno, que más dá; esas son utopías y lo que importa es llegar cuanto antes.
Al salir de nuevo a la calle, acelero el paso procurando no llamar mucho la atención para no ser molestado por aquellos que están al acecho con sus ojos y con las puntas de sus fusiles .
A medida que avanzaba por aquellas calles casi vacias me fijo en los balcones engalanados, algunos de ellos, no pocos, luciendo banderas republicanas. Y emppapado llego por fin a mi destino, el jefe en la puerta no me reprocha nada a pesar de la mala leche que tenía porque en toda la mañana no había entrado ningún cliente en su tienda.
En Madrid seguía lloviendo a cantaros. mientras tanto, no lejos de allí, en el interior de la Almudena la zanganada nacional e internacional disfrutaba a mi costa de las bendiciones que Monseñor Rouco repartía al son de alguna marcha nupcial. Todo un éxito de imagen para Madrid aunque tanto despilfarro lo sea a costa de la reducción de gastos sociales.
Al parecer luego el pueblo salió a las calles con paraguas para compartir, como leales subditos, la felicidad de sus majestades.
Lo que yo vi a lo largo de mi recorrido fueron escenarios lluviosos donde había siempre más policias que ciudadanos.
barcelona.indymedia.org/newswire/display/91798/index.php
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